domingo, 30 de marzo de 2008

Baldomero R. Díaz, hoy en Información


"Cuenta Marcos Ana (en la foto) que los prisioneros del Campo de los Almendros tuvieron que comerse las flores, las hojas y los tallos tiernos de los árboles, del puro hambre que sufrían que les destrozaba el cuerpo y el alma. "Ya no había nada que llevarse a la boca, hasta la hierba había desaparecido", relata el célebre poeta en su libro "Decidme cómo es un árbol", un interesantísimo memorial sobre su vida y la brutalidad de un régimen político, escrito en un lenguaje sencillo y conmovedor."
Si quieres leer el artículo completo, lo tienes aquí.
Y abajo, una entrevista a Marcos Ana


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Juan, dejaste un comentario en el blog de Marcos Ana para preguntarle si era posible reproducir unos parrafos de su libro.
Me pide él mismo que te conteste y os diga que podéis emplear el texto que consideréis oportuno.
Un abrazo,
Eva

Carmela dijo...

Gracias por esta información.
Es importante saberlo.
Fui subrayando en su libro los párrafos y las frases que me impactaron .
Para darlas a conocer.
El testimonio de Marcos Ana , a través de sus palabras en "Decidme cómo es un árbol" , debería llegar a todos los confines de la tierra.
Para que los que no tienen voz logren sustentarse en las claridad de sus principios .
Y para que los episodios de esa aciaga etapa histórica no queden en el olvido.